El Omega 3 y sus Propiedades

omega 3

Los ácidos grasos omega 3 son ácidos grasos esenciales, es decir, el organismo humano no los puede fabricar a partir de otras sustancias, que se encuentran en alta proporción en los tejidos de ciertos pescados y en algunas fuentes vegetales como las semillas de lino, la semilla de chía, las semillas de calabaza, la Salvia sclarea , el sacha inchi (48% de omega 3), los cañamones y las nueces. 

Propiedades de los ácidos grasos omega 3

Inicialmente se les denominó vitamina F hasta que determinaciones analíticas más precisas hicieron ver que realmente formaban parte de los ácidos grasos. Algunas fuentes de omega 3 pueden contener otros ácidos grasos como los omega 6.

Se ha demostrado experimentalmente que el consumo de grandes cantidades de omega-3 aumenta considerablemente el tiempo de coagulación de la sangre, lo cual explica por qué en comunidades que consumen muchos alimentos con omega-3 (Inuit, japoneses, etc.) la incidencia de enfermedades cardiovasculares es sumamente baja.

Algunas experiencias sugieren que el consumo de omega-3 tiene efectos benéficos sobre el cerebro. También hay estudios que sugieren que el consumo de omega 3 durante del embarazo puede tener una buena influencia en el bebé. Altas cantidades podrían disminuir los efectos de la depresión, e incluso grupos de niños en edad escolar aumentaron notablemente su rendimiento después de ingerir pastillas con aceite de pescado rico en omega 3. Sin embargo se debe tener cuidado al ingerir aceites de pescado como suplemento alimenticio, por el riesgo de consumir cantidades peligrosas de dioxinas, mercurio y otros metales pesados presentes en muchos pescados.

 

Tipos de ácidos grasos omega 3

Existen 6 tipos de ácidos grasos omega-3, siendo la base de todos ellos el ácido linolénico (LNA): Ácido alfa-linolénico (ALA), Ácido estearidónico (SDA), Ácido eicosatetraenoico (ETA), Ácido eicosapentaenoico (EPA), Ácido docosapentaenoico (DPA) y  Ácido docosahexaenoico (DHA).

 

Funciones de los ácidos grasos omega 3

El organismo necesita el ácido graso omega-3 para trabajar correctamente. Entre las principales funciones del ácido linolénico se encuentran las siguientes:

  1. La formación de las membranas celulares.
  2. La formación de las hormonas.
  3. El correcto funcionamiento del sistema inmunológico.
  4. La correcta formación de la retina.
  5. El funcionamiento de las neuronas y las transmisiones químicas.

Se ha demostrado que se debe consumir una cierta proporción de omega 3 en relación a los omega 6, por ejemplo, una proporción de 5:1 (omega 6: omega 3) beneficia a los asmáticos, la proporción de 4:1 ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares hasta en un 70%, la artritis reumatoide y cáncer colorectal. Hoy en dia consumimos una enorme cantidad de Omega 6; esta enorme superioridad del omega-6 puede ser responsable algunas veces de algunas enfermedades, como las de corazón, ciertas depresiones, diabetes. etc. La solución consiste en aumentar los alimentos que contengan más omega-3 o tomar suplementos de este componente y disminuir aquellos alimentos muy ricos en omega-6.

Recientes estudios realizados hallaron que cuanto más alto era el nivel de ácidos grasos omega 6 en la sangre de los participantes en el estudio, más probabilidades tenían de sufrir síntomas de depresión y tener altos niveles de sustancias sanguíneas inflamatorias (sustancias que incluyen el factor alfa de necrosis tumoral y la interleukina).

Un estudio del investigador Joan Sabaté demostró que los ácidos grasos omega 3 que contienen las nueces son más efectivos para reducir el colesterol en sangre que los del pescado.

 

Fuentes de Acidos grasos Omega 3:

  • El pescado azul: contiene dos tipos de ácidos grasos omega-3: el ácido eicosapentaenoico (EPA) y el ácido docosahexanoico (DHA). El aceite de pescado es el más rico en ácidos grasos omega-3.
  • Alimentos vegetales: contienen un ácido omega-3 llamado ácido alfa-linolénico (LNA), menos aprovechable por el cuerpo. La mayoría de alimentos vegetales que contienen estos principios son aceites vegetales. El que contiene una proporción más elevada es el aceite de linaza, seguido del de canola ( colza) o el de nuez .Otros aceites vegetales que lo contienen son el aceite de soja, el aceite de germen de trigo o el aceite de avellana.

 

 

Beneficios y Usos de los Acidos Omega 3

  • Propiedades beneficiosas para el aparato circulatorio: Estudios realizados en Japón, que tienen su fuente principal de alimentación en el pescado azul, muy rico en omega-3, demostró que los habitantes de esta nación tienen un índice de enfermedades circulatorias más baja. De igual manera, otros estudios llevados a cabo entre los esquimales de Groenlandia concluyeron que su dieta, basada en pescado azul o en carne de foca, que se alimenta principalmente de pescado azul, era la responsable de que este pueblo tuviese un índice muy bajo de ataques de corazón.
  • La ingestión de alimentos ricos en ácido linolénico o complementos que contengan este principio rebaja los trigliceridos, disminuye el colesterol , previene la formación de coágulos en las arterias al impedir la agregación plaquetaria y disminuye levemente la presión arterial. En general fluidifica la sangre y protege contra los ataques cardíacos, apoplejías, derrames cerebrales, anginas de pecho, enfermedad de Raynaud, etc. Por otra parte, la función cardioprotectora viene además acentuada por la capacidad de estos aceites para incrementar las transmisiones eléctricas del músculo cardíaco por lo que regularizan el ritmo y previenen enfermedades como las arritmias.
  • Los resultados de los estudios epidemiológicos y de intervención indican que el consumo de Omega-3 puede afectar favorablemente a la salud cardiovascular: The Seven Countries Study (20 años de duración) concluyó que los hombres que consumían 30 g/d de pescado reducían el riesgo de mortalidad por enfermedad coronaria en un 50% en relación a los voluntarios que no consumían pescado; el Tite Western Electric Study, que los hombres que consumían más de 35 g/d de pescado presentaban un riesgo relativo de mortalidad por enfermedad coronaria de 0,62 en comparación con los que casi nunca consumían pescad y el estudio sobre Prevención de Aterosclerosis Coronaria Mediante Intervención con Ácidos Grasos Omega-3 de Origen Marino demostró una reducción en el desarrollo de la aterosclerosis al administrar 1,6 g/d de AGPI Omega-3; el Diet And Reinfarction Trial determinó que dosis de 2-3 g/sem de Omega-3 reducían el riesgo de sufrir un episodio coronario secundario y producían un descenso del 30% en la mortalidad a causa de enfermedad cardiovascular y en el GISSI-Prevenzione, el consumo de un suplemento nutricional de DHA y EPA de 1 g/d disminuyó en un 17% el riesgo de mortalidad por enfermedad cardiovascular, en relación con el grupo control que no consumió el suplemento.
  • Hipertensión: además de mejorar el perfil lipídico, los Omega-3 reducirían ligeramente la presión arterial, parecen ejercer efectos beneficiosos sobre la musculatura vascular lisa, mediante la reducción de la pérdida de calcio intracelular y la disminución de la proliferación de células musculares lisas y el aumento de la producción de óxido nítrico.
  • Aterosclerosis: es un proceso fisiopatológico de origen multifactorial en el que destacan dos componentes principales: la dislipidemia (triglicéridos y colesterol elevados) y la inflamación. El consumo de Omega-3 mejora el perfil lipídico en plasma: dosis bajas de aceite de pescado pueden reducir la concentración plasmática de triglicéridos e incrementar ligeramente las de colesterol HDL. El efecto ateroprotector de los Omega-3 también proviene de su incorporación a los fosfolípidos de las células, donde sustituyen parcialmente al ácido araquidónico como sustrato inicial para la producción de eicosanoides menos protrombóticos y vasoconstrictores.
  • Arritmias cardiacas: su acción reguladora cardiaca estaría relacionada con su capacidad para inhibir los canales de calcio tipo-L en las células cardiacas, lo que a su vez prolongaría el periodo refractario, haciendo al miocardio menos sensible a las arritmias cardiacas peligrosas
  • Propiedades anticancerígenas: La inclusión de alimentos o complementos ricos en este componente protege contra la aparición de ciertos cánceres, especialmente el cáncer colon, el cáncer próstata y el cáncer de mama. Además pueden reducir el tamaño de los tumores, al impedir el crecimiento de las células cancerosas o evitar que estas, mediante metástasis, se reproduzcan en alguna otra parte del organismo. En el cáncer de mama estos ácidos inhiben la acción de los estrógenos que son los causantes del desarrollo de tumores en el pecho.
  • Propiedades antiinflamatorias: La inflamación es un proceso fisiológico esencial para el mantenimiento de la homeostasis y la recuperación del tejido tras la herida o infección. Sin embargo, la prolongación de la inflamación puede ser destructiva y conducir a la destrucción tisular. Si tras la respuesta inflamatoria, la agresión se resuelve, los tejidos vuelven a sus funciones homeostáticas normales; cuando el proceso inflamatorio agudo no se resuelve, el proceso se cronifica.
  • Se han identificado unas sustancias novedosas, formadas enzimáticamente a partir del ácido eicosapentaenoico (EPA), las resolvinas de la serie E, y el ácido docosahexaenoico (DHA), las resolvinas de la serie D y la protectina D1. Estas sustancias, resolvinas y protectinas, son compuestos que ejercen acciones para la resolución de los procesos inflamatorios: muestran significativas propiedades antiinflamatorias e inmunorreguladoras, son agonistas potentes de la antiinflamación endógena y son mediadores químicos que favorecen la resolución, amortiguando la inflamación y la lesión mediada por los granulocitos polimorfonucleares (PMN), que está implicada en muchas de las enfermedades humanas más frecuentes.
  • Tambien se ha comprobado que el ácido linolénico tiene propiedades antiinflamatorias en enfermedades de las articulaciones; por ello el omega 3 puede ser muy adecuado para rebajar la inflamación y aliviar el dolor en enfermedades como la artritis reumatoide. La utilización de complementos que contienen ácido linolénico puede constituir una alternanativa natural al tratamiento convencional de la artritis reumatoide. Parece ser que este componente reduce los niveles de prostaglandinas que son las responsables de muchos procesos inflamatorios.
  • Enfermedad de Crohn: Las propiedades antiinflamatorias del omega-3 pueden aprovecharse para el tratamiento de la enfermedad de Crohn, una inflamación crónica del colon.
  • Enfermedad intestinal inflamatoria: Los efectos de los ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga Omega-3 en la reducción de las concentraciones de citocinas proinflamatorias demuestran que estas moléculas son importantes en el tratamiento de la enfermedad inflamatoria intestinal. En estudios en animales con enfermedad inflamatoria intestinal se ha demostrado que los Omega-3 pueden reducir sustancialmente la producción de prostaglandinas responsables de la inflamacion.
  • Dolores en la menstruación: De igual manera puede ayudar a disminuir los dolores producidos por la menstruación.
  • Salud mental: La ingestión de estos ácidos puede ayudar a mantener el equilibrio mental y evitar o mejorar los la depresión o servir de ayuda en el tratamiento de enfermedades como la esquizofrenia.
  • Embarazo: La ingestión de alimentos ricos en omega-3 resulta muy adecuada durante el embarazo para conseguir que el feto tenga un desarrollo cerebral adecuado. Las madres que han comido alimentos con estos componentes han tenido hijos con una capacidad de aprendizaje más elevado y con menos problemas de visión. De igual manera se ha comprobado que el omega-3 favorecía la coordinación motriz de los bebes prematuros.
  • Osteoporosis: enfermedad caracterizada por un aumento de la destrucción de hueso o una disminución de la formación del mismo. El tratamiento farmacológico no es capaz de restaurar hueso de buena calidad en el esqueleto con osteoporosis, aunque sí consigue que la pérdida ósea se retrase. En estudios en animales, la ingesta de Omega-3 disminuye la capacidad de destrucción ósea y la pérdida de masa ósea en ratones y otros estudios demuestran que el DHA y el EPA aumentan la absorción de calcio y disminuyen la excreción urinaria de calcio, inhibiendo la osteoporosis en ratas.
  • Artritis reumatoide: La artritis reumatoide corresponde a un complejo desajuste autoinmunitario que se caracteriza por una marcada inflamación y destrucción progresiva de los tejidos que forman las articulaciones, donde las citocinas liberadas por linfocitos T activos tienen un papel importante en los procesos inflamatorios asociados a esta enfermedad. Los fármacos antiinflamatorios e inmunosupresores que constituyen el tratamiento actual de la artritis reumatoide tienen efectos secundarios adversos a largo plazo. Estudios realizados tanto en humanos como en animales han demostrado que el suplemento con Omega-3 reduce significativamente los mediadores de la inflamación, lo que se asocia a una mejoría en los síntomas de la artritis reumatoide, destacando una reducción de la tensión y la rigidez articular. En dos estudios realizados en pacientes con artritis reumatoide, los suplementos nutricionales de Omega-3 permitieron una reducción significativa del uso de antiinflamatorios no esteroideos y de otros medicamentos antiinflamatorios.
  • Beneficios para la mujer en la menopausia: En un estudio del Women’s Health Initiative Study; no se consiguieron demostrar los beneficios sobre la prevención que se asociaron al tratamiento hormonal e incluso sugirió algunos riesgos asociados a este. En general, las mujeres postmenopáusicas tienen las concentraciones de triglicéridos más altas que las premenopáusicas. Los niveles elevados de triglicéridos se asocian con enfermedad cardiovascular, especialmente en las mujeres. Los poderosos efectos de los ácidos grasos Omega-3 sobre los triglicéridos los hace más importantes, si cabe, para ellas. Esto es muy interesante en el caso de las mujeres que reciben terapia hormonal ya que ésta puede elevar los niveles de triglicéridos. En un estudio sobre los efectos de los suplementos con DHA sobre factores de riesgo para enfermedad cardiovascular en mujeres postmenopáusicas, el tratamiento con DHA se asoció con una reducción en las concentraciones de triglicéridos del 20%, un incremento en las concentraciones de HDL-C del 8%, una reducción de TG/HDL-C del 28% y una reducción en la frecuencia cardiaca del 7%.
  • Síntomas vasomotores de la menopausia: hay datos que sugieren que los Omega-3 serían eficaces en el tratamiento de los síntomas vasomotores de la menopausia. Como síntomas vasomotores se describen los sofocos y sudoraciones que ocurren desde el periodo de transición menopáusica y se prolongan hasta tiempo después de la última menstruación.
  • Efecto sobre los trastornos depresivos: se ha encontrado una correlación inversa entre el nivel de Omega-3, en eritrocitos o en tejido adiposo y los síntomas depresivos; y también se ha encontrado en sujetos con depresión o con síntomas depresivos niveles de Omega-3 (especialmente DHA), tisulares o plasmáticas, menores que las de los sujetos no deprimidos. En estudios en los que se administró un suplemento de EPA y DHA a pacientes en tratamiento con antidepresivos, sus síntomas mejoraron significativamente en comparación con los grupos que recibieron placebo como suplemento.
  • Beneficios sobre las funciones cognitivas: el aporte adecuado de Omega-3 es esencial para el funcionamiento cerebral: incrementan la fluidez de las membranas neuronales y actúan como segundos mensajeros en los sistemas de neurotransmisión, además de contribuir en muchos otros aspectos de la función neuronal. El DHA está implicado en la mielinización y es importante en la eficiencia sináptica (velocidad de la transmisión). Los efectos de los Omega-3, especialmente el DHA, en el desarrollo y percepción visual e, incluso, en la dislexia, pueden estar relacionados con el hecho de que mejoran la función fotorreceptora de los bastones y la agudeza visual y aseguran el normal desarrollo de la retina en humanos. En relación a la memoria, en investigación con animales se ha observado que el DHA afecta significativamente el desarrollo neuronal del hipocampo y la función sináptica. En fetos de rata privados de DHA muestran inhibición del crecimiento y la sinaptogénesis en las neuronas del hipocampo. Estos hallazgos pueden explicar la mejoría de los procesos cognitivos tras suplementación con DHA y por qué la deficiencia de Omega-3 en la dieta se asocia con déficit en el aprendizaje. La velocidad con la que la información es percibida y adquirida depende, hasta cierto punto, de la presencia del DHA.
  • Funciones cognitivas en niños: el consumo de pescado por la madre durante el embarazo da como resultado una mejor memoria visual de reconocimiento de cosas nuevas y unos mayores resultados de las puntuaciones de inteligencia verbal o lingüística en niños incluso después de los 8 años de edad. El consumo materno de suplementos con 1200 mg de DHA y 800 de EPA está asociado a unas puntuaciones superiores en los tests de inteligencia infantiles estandarizados. Una ingesta subóptima de pescado por las madres, por debajo de 340 mg/sem, se asocia a niños situados en el cuartil inferior en inteligencia verbal y en menores puntuaciones en las puntuaciones sobre comportamiento prosocial, movimientos motores, comunicación y desarrollo de habilidades sociales.
  • Los Omega-3 también pueden ser beneficiosos en niños con dificultades del aprendizaje, ayudando a mejorar la velocidad de lectura en niños que padecen dislexia.
  • Funciones cognitivas en adultos: La suplementación con ácidos grasos Omega-3 (1600 mg EPA y 800 mg DHA/día) en adultos provoca una mejoría en la atención sostenida, reduce los errores en los tests de atención y provoca mejoría en los tiempos de reacción. La ingesta de aceite de pescado tiene un efecto protector sobre el deterioro cognitivo asociado a la edad en pacientes de 65 años de edad o mayores.
  • Los estudios epidemiológicos realizados en la última década han demostrado que las personas con mayores ingestas de DHA y EPA tienen riesgo relativo menor de incidencia y progresión de demencia. Las personas con un consumo medio de 400 mg de Omega-3 al día tienen un menor deterioro cognitivo que aquellos que consumen una media de 20 mg/día.
  • Las personas con enfermedad de Alzheimer tienen una menor concentración de ácidos Omega-3 en sus neuronas. Se ha propuesto que el consumo en la dieta de Omega-3 puede reducir los procesos inflamatorios causantes de los cambios neurodegenerativos que se dan en el Alzheimer. Morris y col. encontraron que las personas que consumen pescado una vez por semana tienen un 60% de menor riesgo de padecer enfermedad de Alzheimer. En pacientes con enfermedad de Alzheimer, el consumo de ácidos grasos Omega-3 (1700 mg DHA y 600 mg EPA/día durante 6 meses) ayuda a mejorar la función cognitiva y a enlentecer el declive cognitivo.
  • Trastorno por déficit de atención con hiperactividad: (TDAH) relacionado con problemas de aprendizaje y comportamiento: Existe evidencia que los Omega-3 pueden ayudar al tratamiento de problemas relacionados con el trastorno por déficit de atención con hiperactividad, tales como falta de atención, hiperactividad e impulsividad, aunque se requiere investigación adicional para confirmar estos hallazgos.
  • Desarrollo infantil del cerebro y el ojo: La deficiencia de ácido docosahexaenoico (DHA) en el cerebro en desarrollo puede causar déficit en la neurogénesis, del metabolismo de los neurotransmisores y alteraciones en el aprendizaje y la función visual. Durante el embarazo, la principal fuente de DHA para el feto es el aporte materno, tanto a través de la placenta como durante la lactancia. Así, si la madre recibe una alimentación con una relacion Omega-6 / Omega-3 adecuada, podrá aportar al feto a través del transporte placentario, y al recién nacido a través de la leche, el requerimiento DHA necesario para un desarrollo normal del sistema nervioso. En los niños prematuros, se interrumpe precozmente la aportación materna de Omega 3, lo que conlleva consecuencias a corto y a largo plazo.
  • Protección durante el embarazo: La ingesta de DHA durante el embarazo se ha relacionado con una mayor duración de la gestación y peso al nacimiento y con un menor riesgo de tener un parto prematuro, preeclampsia y depresión posparto.
  •  Varios estudios, clínicos y epidemiológicos, sugieren que los cambios en los niveles de Omega-3 asociados al embarazo contribuyen al desarrollo de la depresión posparto.
  • Dermatitis atópica: hay una relación causal entre el consumo elevado de Omega-6 y la presentación de enfermedades alérgicas y ello es debido a una excesiva producción de eicosanoides del ácido araquinódico. El pescado y los aceites de pescado son fuentes de Omega-3 de cadena larga y estos ácidos grasos tienen una actividad opuesta a los Omega-6. Se considera que los Omega-3 protegen frente la sensibilización atópica y contra las manifestaciones clínicas de la atopia. El consumo de Omega-3 por la madre durante el embarazo protege al niño. La mayoría de los estudios también demuestran una acción protectora cuando los Omega-3 son consumidos por el niño y el adolescente. El consumo de aceite de pescado por la madre durante el embarazo se asocia a cambios inmunológicos en la sangre del cordón umbilical y puede reducir la sensibilización a los alérgenos comunes así como la prevalencia y severidad de la dermatitis atópica en los primeros años de vida. Este efecto puede persistir hasta la adolescencia.
  • Psoriasis: el suplemento con Omega-3 complementa el tratamiento tópico de la psoriasis y contribuye significativamente en la reducción de las lesiones del cuero cabelludo, el prurito, el eritema y la descamación de las áreas con psoriasis tratadas, en relación al tratamiento tópico sin suplemento.
  • Protección solar: el cáncer de piel (carcinoma de células basales + carcinoma de células escamosas + melanoma maligno) es el más común entre los blancos caucásicos, y la radiación ultravioleta está implicada en la génesis de los tres tipos. Al evaluar el efecto de la suplementación con EPA en varios marcadores precoces de carcinogénesis en genotoxicidad inducida por UVR (en un estudio doble-ciego y aleatorizado de 3 meses de duración, en el cual se midió la biodisponibilidad del EPA en la piel) se observó que la sensibilidad del eritema solar se redujo en el grupo suplementado con EPA (el umbral del eritema producido por UVR aumentó significativamente respecto a la línea base). Esto sugiere que la suplementación con EPA puede reducir el cáncer de piel en humanos a largo plazo.
  • Beneficios para la visión: el ácido docosahexaenoico (DHA) y el ácido araquidónico (AA) constituyen más del 30% de la estructura lipídica del cerebro y de los conos y bastoncitos de la retina. Además, el DHA aumenta la sensibilidad a la luz de fotorreceptores, participa en la neurogénesis, estimula el desarrollo prenatal y posnatal de las células gliales, estimula la migración neuronal y la sinaptogénesis.
  • Degeneración macular asociada a la edad (DMAE): los ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga, factores esenciales en el proceso visual, afectan a factores y procesos implicados en la patogénesis de la enfermedad vascular y neural de la retina. El DHA es el mayor lípido estructural de las membranas de los fotorreceptores, parece facilitar la acumulación de luteína en la retina, y la cantidad insuficiente de DHA en este tejido se asocia con enfermedades caracterizadas por alteraciones en la función retiniana. Tanto DHA como EPA pueden actuar como agentes protectores debido a su efecto sobre la expresión genética y la diferenciación celular de la retina. El EPA es capaz de disminuir la concentración de la proteína VEGF (vascular endotelial growth factor), responsable de un aumento anormal de los vasos sanguíneos y su rotura.
  •  Se ha encontrado una relación inversa entre la ingesta de Omega-3 y la degeneración macular asociada a la edad (DMAE) avanzada en seis estudios. Recientemente se ha publicado un estudio sobre el efecto de la ingesta simultánea de luteína (12 mg/d) y DHA (800 mg/d) y placebo, durante 4 meses, en mujeres entre 60 y 80 años, valorando el efecto sobre la concentración de luteína y de DHA en suero y sobre la densidad del pigmento macular. Los resultados han demostrado que la suplementación con luteína aumenta la densidad del pigmento macular de forma excéntrica, mientras que la suplementación con DHA provoca un aumento en la zona central. Además, la combinación de DHA y de luteína provoca un efecto combinado.- Los ácidos grasos omega-3 parecen tener beneficios hematológicos limitados en las personas con claudicación intermitente.
  • El omega 3 proporciona algunos beneficios con ningún efecto adverso a los pacientes con fibrosis quística.
  • Previene la demencia senil.
  • La administración de suplementos de omega-3 parece producir efectos beneficiosos en la esquizofrenia.

 

Usos de los ácidos grasos omega 3

  • Colesterol
  • Hipertension
  • Arteriosclerosis
  • Menopausia
  • demencia senil
  • alzheimer
  • Psoriasis
  • dermatitis
  • TDHA

 

Diferentes investigaciones han confirmado que el Omega 3, una sustancia que habitualmente falta en la dieta moderna, es un componente clave en el desarrollo y correcto funcionamiento del cerebro. Ya no esta apenas disponible en nuestra dieta porque los peces de piscifactoria apenas lo contienen, porque son alimentados con piensos y no con krill, y los huevos ya no lo llevan ya que los pollos ya no son alimentados con harinas de pescado.

 

Contraindicaciones de los ácidos grasos omega 3

No tomar nunca mas de 3 gramos al día. Tomar más de 3 gramos por día puede evitar que la sangre se coagule y puede aumentar el riesgo de sangrado.

Hacer ciclos de 4 semanas máximo y descansar y evitar su uso durante los meses de calor, ya que no dejan de ser una grasa y se oxidan, causando mas daño que beneficio.

Entre sus efectos secundarios podemos encontrar:

  • Sabor a pescado en la boca
  • aliento a pescado
  • malestar estomacal
  • heces blandas
  • náuseas
  • eructos,
  • erupción cutánea
  • sangrado de la nariz.

Las altas dosis de omega 3 también podrían reducir la actividad del sistema inmunológico, reduciendo la capacidad del cuerpo para combatir infecciones.

En caso de trastorno bipolar, podría aumentar los síntomas.

No tomar en caso de cirrosis ya que podría aumentar el riesgo de sangrado en el hígado.

 

Puede acentuar los síntomas de la depresión.

 

Puede empeorar el control del azúcar en sangre de personas con diabetes.

Si esta tomando medicamentos para bajar la tension el omega 3 puede interferir con los mismos haciendo disminuir en exceso la tensión arterial.

No tomar dosis altas si se padece VIH / SIDA ya que reducen la respuesta del sistema inmunológico del cuerpo.

No utilizar en caso de marcapasos, ya que según investigaciones puede aumentar el riesgo de latidos irregulares.

 

Tener precaucion si se toman medicamentos para retardar la coagulación ya que el omega 3 interfiere con el sintrom y la aspirina.

 

 

 

 

El Omega 3 y sus Propiedades

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