Sindrome de Intestino Irritable

Los trastornos del colon, técnicamente llamados síndrome del intestino irritable (SII), son muy desagradables e incluyen síntomas tan contradictorios como diarrea y estreñimiento, aparte de malestar y dolor abdominal, inflamación, presencia de gases y otros. Si presentas estas molestias acude a una consulta naturopatía online de Índigo Hierbas, porque «El que bien come y bien digiere, solo de viejo se muere», según reza el dicho popular.

El SII es una irregularidad funcional de carácter crónicodel sistema digestivo que afecta a una gran cantidad de personas, aunque muchas de ellas no conocen su diagnóstico. Afecta, principalmente, a mujeres jóvenes (entre 30 y 45 años de edad). La sintomatología suele aparecer por brotes, o sea, que durante ciertas épocas la gente puede no sentir ninguna molestia o de hacerlo, son muy leves.

Hasta la fecha se desconoce el origen o la causa exacta de este trastorno del tracto digestivo. Asimismo, no existen pruebas de laboratorio ni exámenes de ninguna índole que permitan identificarlo, puesto que los estudios realizados siempre arrojan resultados normales. El médico solo puede diagnosticarlo a través de los síntomas, que en algunos casos llegan a incluir saciedad rápida,anemia, adelgazamiento inexplicable, urgencia deposicional, náuseas o vómitos, etc.

Posibles causas del síndrome de intestino irritable

Entre las posibles teorías del origen de este desagradable trastorno se encuentran:

  • Alteración de la movilidad del colon. Esta suposición apunta a que el SII es una consecuencia de ciertas contracciones irregulares del intestino, delgado y grueso. Lo que explicaría los espasmos, las molestias y el funcionamiento anormal.
  • Gastroenteritis infecciosa. Se ha observado en algunos pacientes la aparición de este trastorno después de una contaminación gastrointestinal, causado por ejemplo por un virus o una bacteria como la salmonela o la escherichiacoli.
  • Intolerancias alimentarias. Las alergias al gluten, lactosa, mariscos, etc. son parte, en muchas ocasiones, de la vida de los pacientes con síndrome de intestino irritable, aunque se desconoce a ciencia cierta si se trata de la verdadera causa del problema o es tan solo otro de sus síntomas.
  • Estrés nervioso y ansiedad. Todo el mundo sabe que el estómago es, en muchas ocasiones, el principal receptor de las emociones, en especial de las negativas. Por tanto, una persona angustiada y preocupada experimentará con mayor frecuencia los brotes de SII. Lo que no se ha demostrado es que este sea el origen del problema.
  • Hipersensibilidad nerviosa del intestino. Algunos investigadores han encontrado que los pacientes que padecen el SII son más sensibles en esa zona que el resto de personas. Quizás poseen una irrigación nerviosa más abundante que los lleva a percibir ciertas situaciones típicas como inquietantes o dolorosas, entre ellas los movimientos peristálticos y la flatulencia leve.

El tratamiento sintomático es lo aconsejado en estos casos

Al tratarse de una irregularidad crónica, sin origen comprobado ni manifestaciones captables por medio de pruebas clínicas, el tratamiento del SII puede ser difícil y traumático. Por tal razón, la mayoría de los médicos gastroenterólogos se enfocan en calmar los síntomas. Para ello prueban en cada caso con diversas técnicas hasta que encuentran la que mejor funciona.

Los métodos más utilizados incluyen un aumento en el consumo de fibra (a través de los alimentos o de suplementos nutricionales) y la administración de ciertos medicamentos como laxantes, antidiarreicos yantiespasmódicos. En algunos casos, se incorporan tratamientos psicoterapéuticos y antidepresivos. En Índigo Hierbas aconsejamos el uso de prebióticos y probióticos, que no solo ayudan a controlar el SII, sino también a prevenir la hiperpermeabilidad intestinal.

Las indicaciones de tipo nutricional que se aconsejan, dependiendo de la respuesta de cada paciente, son:

  • Cantidad de alimentos. Es preferible hacer comidas de raciones pequeñas que se consuman varias veces al día, antes que comer copiosamente 2 o 3 veces diaria.

  • Tipo de alimentos. Minimiza el consumo de grasas, cítricos, picantes, bebidas gaseosas o estimulantes (café y té). Excluye de tu dieta aquellos productos que exacerban tu sensibilidad, pero cuida de no provocar una deficiencia nutricional. Bebe suficiente agua durante el día.

  • Forma de comer. Parece que masticar bien y despacio es lo más beneficioso. También conviene establecer una hora fija para las comidas.

Otras recomendaciones serían probar con alguna rutina de relajación, como yoga o pilates, si tiendes a sentirte ansioso. Hay que prestar atención a los horarios de evacuación y evitar el estreñimiento,hacer ejercicio con regularidad, etc. Nuestra naturóloga, durante la consulta, te ayudará a preparar una dieta equilibrada y acorde a tu necesidad.

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